lunes, 9 de abril de 2012

Mi pastel de zanahoria y manzana SIN GLUTEN



Siempre que quiero comer algo delicioso y dulcito me acuerdo de un amiguito nuestro que de pronto ha tenido que dejar de comer gluten y la sola idea se le indegesta. De verdad que da mucha rabia no poder comer esas cositas ricas que tanto te gustan, así que cuando voy a prepar alguna golosina trato de que sea a prueba de celíacos, porque también es un gran placer descubrir cosas nuevas y deliciosas.

Esta receta seguro que triunfa en todos los repertorios (excepto vegetarianos estrictos, lo sientoooooooooo), es una mezcla entre Tarta de Santiago y Pastel de Zanahoria:


INGREDIENTES
4 huevos
200 grs. de azúcar integral o panela
200 grs de almendra molida
2 cucharadas soperas copeteadas de harina de arroz
1 cucharadita de canela
1/2 cucharita de nuez moscada
1 pizca de clavo molido
1 pizca de sal
1/2 paquetito de levadura química (royal o similar)
1 1/2 taza de zanahoria rallada (está en fase experiental, pero creo que quedaría mucho más rico con 3 tazas)
1 manzana cortada en daditos pequeños


PREPARACIÓN
1. Pon a calentar el horno a 180ºC
2. Bate los huevos con el azúcar, la sal y las especias
3. Agrega las almendras, la harina, el royal y mezcla bien
4. Incorpora la manzana y la zanahoria
5. Unta un molde con matequilla y hornea 35 min aprox (hasta que perfores con un cuchillo y salga limpio)
6. Deja enfriar antes de desmoldar.

¡Y listo! Disfrútalo como desayuno energético o un tentempié lleno de calcio y vitaminas, ideal para mamás lactantes.

sábado, 24 de marzo de 2012

My own ultimate white chocolate cranberry cookies



Y lo pongo en inglés porque está inspirada en una receta del maravilloso y súperenvidiado blog Cat can Cook, de una canadiense esposa y madre de familia que pasó de blogear a escribir un libro de cocina a tener su propio programa de tele. ¡Yo quierooooooooooo!

Total que vi una receta que parecía deliciosa y esa noche ¡soñé! mi propia versión que está demasiado demasiado rica: Galletas de chocolate blanco con frutos rojos y almendras.

INGREDIENTES
3/4 de taza de mantequilla suave
1 taza de azúcar integral
1 huevo
1 cucharadita de vainilla
2 cucharadas de leche
1 3/4 de taza de harina
3/4 cucharadita de bicarbonato
1 taza de almendras peladas tostadas y machacadas (pídele a tu mini ayudante de cocina que meta las almendras ya tostadas en una bolsa cerrada y que las golpee con algún objeto contundente, Halima estuvo feliz con este trabajo y le quedaron rebien).
1/2 taza de arándanos o mix de frutos rojos secos
1/2 taza de chocolate blanco machacado (mismo procedimiento que las almendras) Yo usé una barrita de 75 grs.

PREPARACIÓN

1. Precalienta el horno a 180ºC
2. Bate la mantequilla con el azúcar, agrega el huevo, la leche, la sal y la vainilla.
3. Agrega la harina y el bicarbonato y mezclar bien.
4. Incorpora los frutos rojos, el chocolate y las almendras.
5. Pon cucharaditas de la mezcla sobre una bandeja con papel vegetal. Deja espacio porque CRECEN.
6. Hornea 10 minutos. Deja enfriar antes de tocarlas.

sábado, 28 de enero de 2012

Comer sin aditivos

Este post está dedicado a Keiko y Sergi que han descubierto recientemente que pueden comer más sano y sentirse mejor.

Yo me vi obligada a meterme con las listas de ingredientes de todo gracias a la dermatitis de Fati. Primero retiramos los conservantes, colorantes y saborizantes artificiales porque parecía claro que afectaban directamente a su piel (y a la nuestra).

Le declaramos la guerra al glutamato monosódico y al aspartame. Un buen día me dio la radicalidad vegetariana y me daban náuseas de pensar que pudiera estarme comiendo algo con animales sin siquiera saberlo.

Justo entonces tuve la suerte de dar con el libro de Corinne Gouget “Aditivos alimentarios” y eso sí fue como haber salido de Matrix. Porque resulta que uno se lleva a la boca cosas que se supone que están autorizadas por alguna institución sanitaria y lo que no se imagina es que hay un sinfín de cosas autorizadas que nunca NUNCA tendrían que consumirse porque dañan seriamente la salud.

Luego uno tiene la tentación de decir ¿qué tanto es tantito? PERO cuando empiezas a mirar etiquetas te das cuenta que los aditivos ¡están por todas partes! Y lo difícil es encontrar el producto que quieres libre de mugres.

Pongo un ejemplo: mono y diglicéridos de ácidos grasos. Grasas parcialmente digeridas que pueden ser de origen animal o vegetal y que entre otras cosas pueden afectar al hígado, los riñones y los órganos reproductores. Yo los encontré en los cereales del desayuno, en los helados, en la nata de cocinar,  en los bollitos de leche y hasta en los criossants de espelta del herbolario. O sea que si mis hijas desayunan Corn Flakes, comen espaguetis con nata, se toman un heladito en el parque y cenan un croissant con pavo, ya tienen un intensivo de mono y diglicéridos.

La segunda sorpresa me la llevé cuando descubrí que, en caso de haber alternativa sana, cuesta el doble. En mi caso sustituí los copos de maíz de Mercadona (99 céntimos) por los de Kelloggs (2 euros). Y algo parecido sucede con los filetes de pescado congelados (unos con cinco “E”s por lo menos y otros con una o dos). Pues los más sanitos cuestan un 30% o 40% más.

También hay que decir que no todos los aditivos son nocivos. Por eso me gusta el libro de Corinne Guget, es un librito de fácil acceso que clasifica los aditivos en rojo (peligrosos), naranja (estudios contradictorios) y verde (sin informes negativos). Ahora lo llevo siempre en el bolso y así, por lo menos, puedo decidir qué aditivos podemos permitirnos y cuáles no. Los conservantes más utilizados (sorbato de sodio, sorbato de potasio y ácido benzóico), por ejemplo, son bastante terribles. Hay colorantes de origen natural que son inocuos y otros químicos que son verdaderamente malos, en especial para los niños. Los sulfitos también son bastante chungos y su uso está muy extendido (legumbres en frasco, por ejemplo). Y los nitritos que se usan en embutidos no sólo son malos en sí mismos sino que reaccionan al combinarse con otros aditivos.

Conclusión: Cuando compro cositas industrializadas prefiero las que no llevan aditivos aunque me cuesten el doble. Y procuro hacer lo más posible en casa con ingredientes “limpios”.

Aquí algunos ejemplos de los cambios que hemos ido haciendo:

Azúcar blanco: Además de que se utilizan muchas mugres para blanquearlo resulta bastante desastrozo para el cuerpo porque eleva el índice glucémico de la sangre demasiado rápido y luego viene una caída de colosales proporciones, lo que genera una necesidad urgente de energía. O sea, produce adicción. Nosotros usamos azúcar integral, miel de agave, jarabe de dátil, miel de abeja.

Pan: El noble pan de la panadería también está lleno de estabilizantes, antiampelmazantes, mejorantes, y no sé cuántas cosas más. Pervertido, el pobre. Así que yo procuro hacerlo en casa con levadura fresca. Cuando tengo que comprar pan de sándwich elijo el Natural de Bimbo que no lleva nada raro.

Galletas y pastelitos: ¡Caseros! Con azúcar integral, aceite de oliva, harina de nuestra elección, saborizantes naturales.

Harina de trigo: La usamos de vez en cuando, pero también usan muchas mugres para blanquearla, el trigo comercial suele estar modificado genéticamente y el refinado suele hacerlo muy indigesto. Cambiamos por harina de espelta, de maíz, de arroz y próximamente empezamos a experimentar con amaranto. En ALDI puedes encontrar pasta ecológica a buen precio.

Queso: Los lácteos en general llevan todos los antibióticos y hormonas que se toma el bicho que los produce. Yo prefiero comprar de cabra u oveja, que me parecen menos fuertes que el de vaca. Siempre que puedo compro el ecológico del ALDI que está muy razonable de precio.

Legumbres en frasco: Otra vez el ALDI, judías, lentejas y garbanzos ecológicos a buen precio. ¿Por qué si pueden llevar sólo legumbre, agua y sal, los demás fabricantes tienen que poner porquerías?

Huevos: Camperos, para que no provengan de gallinas esclavas. Lo ideal: ecológicos o de granja, aunque son difíciles de conseguir. Para no abusar de ellos sustituyo en pasteles y galletas con semilla de lino o de chía disuelta en agua (un tercio de vasito con una cucharadita copeteada de semilla triturada), o bien con plátano (uno por cada huevo de la receta).

Pescado congelado: Hasta los simples filetes congelados llevan estabilizantes. Cuando tengo que comprar filetes empanados por prisa compro el salmón empanado de Mercadona que es el más limpito.

Algo para ponerle al sandwich: ni la pechuga de pavo me la trago, aunque presuma de sana. De vez en cuando atún (aunque el aluminio de la lata tampoco es muy recomendable), salmón ahumado, paté de aceitunas negras, quesito O “pasta” (en memoria del pan con pasta de las fiestas habaneras) pollito con mayonesa y hierbas o especias de tu elección (tan fácil como guardar un poco de pechuga del pollito de medio día y pasarlo por la batidora con mayonesa y chipotle, pimentón, perejil, etc.). En casa también funciona la berenjena frita, los frijoles refritos y el hummus.

Básicamente la clave es tener la información necesaria a mano, tratar de simplificar menús, haciendo todo lo que podamos en casa Y SER CREATIVOS: atreverse a experimentar e ir probando hasta encontrar nuestras propias fórmulas para comer rico Y SANO. Aquí les seguiré contando nuestras experiencias.

martes, 13 de diciembre de 2011

Hot cakes sin gluten para el desayuno




INGREDIENTES

1 taza de copos de quinoa
1 taza de leche
1/2 taza de harina de arroz
1 huevo
1 cucharadita de royal
1 pizca de sal

PREPARACIÓN

1. Mezcla todo en un cuenco grande. Deja reposar unos minutos.
2. Echa cucharadas sobre una sartén caliente untada con un pelín de aceite o mantequilla. Cuando empiecen a salir burbujitas por arriba dales la vuelta ¡y listo!

Muffins salados-dulces de quinoa y queso de cabra ¡chom!




Más novedades alimenticias: para evitar las intolerancias (resulta que somos muy sensibles) hemos decidido no repetir el mismo alimento durante tres días seguidos. Las comidas nos son un problema porque ya teníamos un cereal y una legumbre adjudicada a cada día de la semana pero ¿Y LOS DESAYUNOS???? ¿Y LAS MERIENDAS?????? Nada de tostada de espelta todos los días, ahora hay que hacerlo concidir con la comida y rotar espelta, maíz, quinoa, avena, amaranto, trigo, arroz, almendras.

Estos MARAVILLOSOS muffins surgieron una mañana de ¡QUIERO ALGO SUAVE Y CALIENTITO PARA UNTAAAAAAAAAAAR! Y tampoco sabía si quería untar mermelada o paté de aceitunas negras. No podía hacer arepas de maíz ni chapatis de espelta, así que me decidí por esta receta que adapté de los hot-cakes de quinoa. El resultado fueron unos muffins blanditos y deliciosos que se llevan bien con matequilla y mermelada, pavo, pimientos, dulce de membrillo, en fin Castilla es ancha. Va la receta:

INGREDIENTES

1  taza de copos de quinoa
1/3  taza de harina de arroz
1 taza de leche (de vaca, cabra, soya, etc)
1 huevo
150 grs de queso de cabra rallado (100 para mezclar y 50 para gratinar, aprox.)
pizca de sal
1/2 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de royal
 un poquito de mantequilla para untar el molde de madalenas

PREPARACIÓN
1. Precalienta el horno a 180ºC
2. En un cuenco grande mezcla todos los ingredientes con una cuchara integrando perfectamente.
3. Unta el molde de madalenas con mantequilla y rellena hasta la mitad o 2/3 de su capacidad. A mí sólo me salió masa para 8 madalenas. Si te pasa lo mismo pon un charquito de agua en los moldes que se quedan vacíos antes de meter al horno.
4. Pon el resto del queso por encima de cada muffin para decorar.
5. Hornea hasta que los muffins se vean doraditos y el queso se haya gratinado.

¡TATAAAAAAAAN! Deja que se entibien un poquitín y desmolda con cuidado. Sirve con un sinfín de cositas untables para acompañar. ¡Que los disfruten!

domingo, 11 de diciembre de 2011

Pastel de plátano, almendras e higos secos




Querid@ lector@s: Esta es con diferencia LA MEJOR TARTA que haya preparado en mi vida. Mi marido, que no suele hacer comentarios, me dijo a la mañana siguiente (ahora cocino por la noche, con paz y silencio): ¡el pastel está espectacular! Y cuando destapé el plato ¡se había comido la mitad!!!!

Es una receta verdaderamente fácil y rendidora. Y la buena noticia es que no lleva gluten. La tomé de "gluten free goddess" y la modifiqué a mi gusto. Si leen inglés NO DUDEN en asomarse a esa página, está llena de ideas deliciosas sin gluten. Las fotos, como siempre, dejan mucho que desear ¡ojalá mi amiga Geni fuera mi vecina para tener fotos preciosas de cada plato! Pero con estas pueden darse una idea aunque sea muy lejana, hasta que hagan el suyo propio.

INGREDIENTES

2 tazas de almendra molida (medir con la almendra ya molida)
1/2 taza de harina de arroz
1 taza de azúcar integral
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de royal o levadura química cualquiera
1 1/2 cucharadita de canela
pizca de nuez moscada
pizca de sal
2 huevos grandes (que siempre se puede sustituir por dos cucharaditas de lino o chía triturada con cuatro dedos de agua en un vasito)
1/3 de taza de aceite
2 plátanos maduros
6-8 higos secos rehidratados (antes de empezar los pones en un cuenquito con agua caliente)

PREPARACIÓN
1. Pon el horno a 180ºC
2. En un cuenco grande pon los plátanos en trocitos, el huevo (o mezcla de chía y agua), el aceite, los higos, las especias y la sal. Trituta con la batidora de brazo.
3. En OTRO cuenco grande pon los ingrdientes secos y mezcla bien con la mano cuidando que no queden bolitas o terrones.
4. Vuelca la mezcla de plátano en la de la harina y remueve a fondo con una cuchara hasta que quede bien integrado.
5. Forra un molde para el horno con papel vegetal y hornea por 35 minutos.

Deja enfriar antes de desmoldar. Si quieres darle una presentación chiquitiwaw, puedes mezclar un paquete de 250 grs de queso mascarpone con cuatro cucharadas de azúcar integral y unas gotas de la tu escencia preferida: limón, vainilla, naranja, lavanda, rosa...También puedes usar queso philadelphia pero he descubierto que lleva miles y millones (bueno, unos cuatro o cinco) aditivos que no me agradan y prefiero evitarlo. Cuando el pastel esté totalmente frío desmolda, cubre con la mezcla de quesito y refrigera unos minutos. Para darle un toque súper chulo espolvorea por encima: ralladura de naranja, canelita, ¡pétalos de rosa!

martes, 29 de noviembre de 2011

Brownie de algarroba sin gluten



Seguimos con las aventuras gastronómicas, porque ahora además del trigo tenemos que evitar EL CHOCOLATE. ¡Y no es nada fácil! Porque en esta casa a todos nos encanta el chocolate. Así que me puse a buscar y reinventar recetas de brownies de algarroba. La algarroba se muy nutritiva, tiene muchos minerales y azúcares naturales, no es exitante como la cocoa y. sobretodo, no impide la asimilación del calcio, así que tal vez les interese incluir esta receta sana y deliciosa en las meriendad de sus hijos (y las suyas propias). La prueba de fuego: lo serví sin decir que no tenía choco y, después de probarlo, nadie podía creer que fuera sólo algarroba. La foto es mala, ¡pero el brownie es bueno!

INGREDIENTES

4 claras
4 yemas
150 grs de mantequilla suavecita
100 grs de panela o azúcar integral
100 grs de harina de algarroba
50 grs de miel de datil (si no encuentran prueben con melaza o mermelada de su sabor preferido)
100 grs de almendras molidas
esencia de vainilla (ojo que no tenga aditivos malosos, yo en realidad pongo una varita de vainilla abierta en el frasco del azúcar y se perfuma todita, ¡delicioso!)
la ralladura de medio limón si tienes de tu árbol o compras ecológico (si no evítalo, les ponen unos antibichos muy potentes porque pasan mucho tiempo almacenados y así evitan que se les formen hongos y mohos, pero claro, a nosotros no nos hacen bien alguno...) o una gotita de esencia de limón o naranja.
una pizca de sal

PREPARACIÓN

1. Precalienta el horno a 180ºC
2. Como ya tienes en un cuenco las clara y en otro las yemas, deja de lado las claras y en el otro bol mete tooodos los ingredientes: bate la mantequilla, las claras, el azúcar, las esencias y la miel. Incorpora las harinas con una cuchara de madera. Te quedará una mezcla bastante densa y difícil de mover. No te preocupes, todo está bien.
3. Con una batidora de varillas levanta las claras con un pellizco de sal a punto de turrón (que no se caigan cuando las pones de cabeza).
4. Prepara tu molde: arruga un papel vegetal y métélo un segundo bajo el grifo. Úntalo con un poquito de mantequilla y ahora podrás colocarlo sin problema dentro del molde (¡con la mantequilla para arriba!)
5. Junta las claras con la otra preparación, mezcla con movimientos envolventes. Si parece que se quedan totalmente aplastadas no te angusties, de todas maneras le dan volumen al brownie. Procura hacerlo con los menos movimientos posibles ¡y al molde!
6. Hornea 15 min (cuando el tenedor sale, limpito, ya sabes).
7. Deja enfriar y corta en cuadritos.

¡LISTO!!!!!!!

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